Colabora

Esta entrada poco tiene que ver con tratamientos de belleza. Sin ambargo, no puedo dejar de utilizar los pocos medios a mi alcance para explicar la enriquecedora experiencia que está resultando mi colaboración con el banco de alimentos de Toledo. El confinamiento está sirviendo como medida en la lucha del COVID-19 pero también, sin duda, está dejando salir un lado de nosotros mismos que seguramente desconocíamos.

En mi caso, sufrí unos primeros días de parálisis. Sufrí, como muchos, una extraña sensación de pánico por el desorden mundial. Sentí miento por mis seres queridos, tristeza por la cantidad de personas que se han quedado en el camino y temor por aquellos que en primera linea, están más expuestos. Trabajadores de servicios esenciales, personal sanitario, medios de comunicación. nuestros negocios.

Colabora con el Banco de Alimentos de Toledo

A este miedo se sumaba la incertidumbre que sufrimos los más de 3 millones de autónomos que no podemos trabajar y no ingresamos ni un solo céntimo de nuestros negocios. Nuestros locales permanecen cerrados a nuestros clientes aunque no al pago de impuestos, obligaciones con los  bancos, arrendadores etc.

 

Aunque no dejo de recibir mensajes de mis clientas, muchas de ellas amigas, que me animan a seguir preparando las mejores terapias, necesitaba usar mi tiempo para algo más que esperar y sentirme paralizada.

 

Así decidí realizar una llamada al banco de alimentos de Toledo. No se nada de gestión de almacenes, en mi currículum no hay ninguna experiencia en preparación de pedidos, tampoco tengo ninguna relación estrecha con el canal de alimentación más allá de mi interés por la nutrición y de los alimentos. Sin embargo nada de esto importó a los trabajadores del banco de alimentos de Toledo para aceptarme, formarme en pocos días y ponerme a despachar pedidos con la transpaleta.

 

Desde aquí solo puedo dar las gracias a los voluntarios y trabajadores por acompañarme en una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida. A las asociaciones sin ánimo de lucro que a diario pasan por el banco de alimentos de Toledo a por sus pedidos; su responsabilidad en la gestión y, por supuesto, su solidaridad.

 

No dejéis de colaborar con asociaciones  solidarias. No dejes de reservar un tiempo para ayudar a los demás y no solo por la necesaria labor. Hazlo por ti. Por sentirte lleno, por sentirte útil, por sentirte parte de una cadena del bien. Porque las circunstancias cambian y las condiciones desfavorables pueden alcanzarnos a cualquiera. Porque nunca es tarde y nunca es demasiado.

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